Nunca piensas que puedas tener una urgencia veterinaria con tu perro, y mi boxer tampoco es tan mayor como para preocuparme por ello (Tiene 2 añitos a fecha de hoy), sin embargo, nos dió un buen susto un Jueves después de cenar…

Residente en Madrid ¿Que hacer si tu perro tiene una urgencia?

Evidentemente, nunca he tenido que acudir a mi centro veterinario más que a las vacunas y revisiones habituales, pero esta vez fué diferente. Después de llegar del trabajo y dar un paseo con Luca (Mi boxer), no podía sospechar lo que estaba por venir.

Cuando algo va mal, se suele notar, pero Luca correteaba con la misma energía de siempre y cuando llegamos a casa se zampó su ración habitual de pienso mientras yo me cambiaba de ropa y metía la ropa sucia en un cesto casi a rebosar… hasta que no llegue el fin de semana no hay tiempo para lavadoras

Sin embargo, después de cenar con mi mujer, nos dimos cuenta de que Luca estaba un poco raro, al principio inquieto y poco a poco fué perdiendo la energía que le caracteriza… No era normal, y llegadas las 11:00 de la noche no se fué hasta su “cama” habitual…

Estaba inmóvil y parecía que respiraba con dificultad, así que empezaron los nervios. ¡El teléfono! Vamos a internet y buscamos “veterinario de urgencias”. Bendito Google que nos indica varias clínicas de urgencias en Madrid.

urgencias_veterinarias

Todos los veterinarios de urgencias en Madrid son iguales ¿O no?

Pinché en el veterinario más cercano que encontré y atendió mi llamada con voz de estar en su casa dormido… el caso es que le dijimos los síntomas y nos citó en la clínica (Que no era la mía habitual porque no atiende urgencias) para atenderlo.

Volamos con mi perro y llegamos en 15 minutos, para que lo atendieran cuanto antes. Lástima que el veterinario llegó 10 minutos después desde su casa.

En fin, que entramos en una clínica no más grande que a la que suelo llevar a vacunar a Luca y el veterinario en cuestión mete a consulta a mi boxer… para salir 15 minutos después y decirnos que posiblemente se haya tragado un “cuerpo extraño” pero que hay que hacerle una radiografía y, como no tiene aparato, esperar hasta mañana.

Como no estaba de acuerdo, me hizo pagar la consulta !70€¡ y busqué de nuevo con el móvil

Esta vez sí, un centro de urgencias en condiciones

Esta vez busqué opiniones y lláme al que mejor ponían. El hecho cierto es que cuando llegamos, el veterinario estaba de guardia en la clínica, le explicamos lo sucedido y decidió “fiarse” de la opinión de su compañero (Le llamó) y de inmediato le hizo una radiografía (Este sí tenía un equipo completo).

Vimos que Luca se tragó un calcetín del cesto de la ropa sucia y no lo conseguía expulsar, por lo que me dijo que daba aviso al cirujano que estaría en unas horas en la clínica para operar a mi perro.

Y así sucedió, todo salió perfectamente pero me salió caro. Aun así, pregunté a cuanto cobran la consulta de urgencias y cobraban menos incluso que el primer veterinario al que acudí ¿Cómo es posible? Con un centro más grande, equipado y moderno ¡Era más barato!

Así que aplícate el cuento. Busca ya un veterinario de urgencias por si algún día tienes que recurrir a él, porque cuando llegue el momento, no tendrás tiempo más que de preocuparte por tu fiel amigo de cuatro patas y además te puedes ahorrar mucha pasta en el precio de las urgencias.

También he echado el ojo a uno de esos seguros de salud para mascotas, porque está claro que a veces compensa.